Estando ya para terminar la semana dedicada al sentido del olfato,organizada por
Mariajesus, hasta hoy no he podido hacer una entrada referente a algunos de los olores que se me quedaron grabado desde mi infancia en época de escolaridad, que eran, el olor de las gomas de borrar ,el olor que desprendían al pasar las hojas de los cuadernos nuevos, y de las enciclopedias, olores que todavía aunque haya pasado bastante tiempo, todavía los recuerdos, como si tuviera la nariz pegada a ellos
10 comentarios:
Que razón tienes y cuanto me acuerdo ahora de ellas,yo tenia compañeras que se las comían jajaja.Ya borramos poco, ¡con tanto teclado¡.Un abrazo, Tony.
A mi se me quedó (de la escuela) el olor de los lápices al ser afilados y el del pegamento y medio.
Ah, aquellos olores...sigo escribiendo a lápiz.
La semana dura hasta el miércoles (una semana creo que son siete días,pero algunos os empeñasteis en acabarla el domingo. Ojalá trabajásemos semanas de cuatro días, claro que si teniéndolas ahora más largas llevamos esta maravillosa economía, pobres de nosotros)
Que recuerdos de la escuela, estoy seguro que todos nos hemos visto reflejados en ella, un saludo.
Esos olores los llevamos grabados para siempre, Tony, como el olor a mocos resecos tan propios de aquellas fechas. Las caligrafías desprendían un olor diferente al de los cuadernos de cuentas, cosa curiosa, pues eran ambos de Rubio.
Los lápices, la madera del pupitre,la tinta del bolígrafo bic, el papel de estraza del bocadillo, esas gomas de Milán que nos traes... Ahora el colegio huele a niños. A nuestros maestros les olía "a humanidad" unas veces y "a tigres", otras. Un abrazo.
Magnífica entrada.
ue tengas un buen fin de semana con las carnes apretaitas al sol.
Yo como Marijesus sigo escribiendo a lápiz, me gusta cuando les saco punta y el olor de las goma de borrar, si daban ganas de comerselas y todo.
Besos
Yo creo que a todos nos pasa eso.
Asociamos esos olores a nuestra niñez, y fíjate hasta qué punto es así, que yo llevo toda mi vida rodeada de esos olores, pues como sabes, tengo una librería-papelería y vendo esas mismas gomas Milán, e incluso caligrafías Rubio como la que nos presentas abierta en la foto.
Pero aunque su olor me acompaña a diario, lo tengo asociado a la niñez, pues era entonces cuando yo las usaba, las disfrutaba...
Ahora sólo las toco para colocarlas en una estantería o entregarlas a un cliente, y aquel olor que penetró en mi memoria siendo niña y las sensaciones que entonces viví gracias a él, no se me olvidan ni las sustituyo por las de ahora.
Saludos.
Ay!, me encanta. Y yo, mordisqueaba las gomas hasta hacerlar picadillo, sobre todo aquellas que las llamaba de nata, que bien olían. Todavía puedo olerlo con mis hijos, jeje.
Me ha hecho reir mucho lo de los cinco duros jajajaja. Estupendas fotos!
Esos olores tambien los llevo grabados ...no se olvidan...
Esas gomas de borrar... yo las olía y las chupaba, jejej, y los libros recién comprados...que buen olor.
Como dice Anna, hay algunos olores que no se olvidan.
Un beso
noche
Esos son olores infantiles que a todos se nos han quedado pegados en la memoria.
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