
A mi hermana Regli, que cariñosamente le llamamos “TATA” le daba, y le da mucho miedo de los cigarrones o saltamontes, animal que antes abundaban mucho por los cerros del faro, y ella no los podía ni ver.
En mi casa, en el patio, teníamos entonces un pequeño cuartito de aseo, que era muy chico y estrecho, que solo tenia, lo que era la taza de water con una ventana muy alta que no tenia cristal y era el que usábamos mas a menudo. Pues yo, como siempre, estaba maquinando haber que hechuria me podía carga con mi hermana, cosa que era muy frecuente. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea de ir al cerro, y coger el cigarrón más grande que pude encontrar y llevármelo para mi casa.
Ya era cuestión de tiempo, esperar que mi hermana entrara en el water, como es natural la espera dio su fruto y, mi hermana “entró”, corrí donde tenia el cigarrón escondido, y subiéndome a una silla se lo tire por la ventana, que estaba justo en cima del water, con lo cual, como estaba previsto el cigarrón le cayo en todo lo alto, lo que paso dentro no lo se, pero lo gritos y lo manotazos que daba mi hermana eran horroroso, pues con el miedo no atinaba abrir la puerta, y cuando la abrió, el que no encontraba una puerta era yo, para escaparme de mi hermana, que al final me cogio y el pellizco que me dio, no fue nada para la soba que me dio mi madre, pues decía que por poco si mato a mi hermana del susto
















